El texturómetro FRTS es un analizador de textura diseñado para evaluar las propiedades sensoriales de los alimentos, como firmeza, crujientez, suavidad, elasticidad y pegajosidad. A continuación, se destacan cuatro puntos clave de este instrumento:
"Gracias a equipos como el texturómetro, es posible obtener datos precisos que garantizan la calidad y consistencia de los productos."
Aplicaciones de la Medición de Textura
La medición de textura es clave en diversas industrias para evaluar las propiedades mecánicas y sensoriales de los materiales. Entre sus principales aplicaciones destacan:
Industria alimentaria: Determina la firmeza, crocancia y viscosidad de productos como pan, carne, lácteos y confitería.
Cosmética y cuidado personal: Analiza la suavidad, adhesión y extensibilidad de cremas, geles y maquillajes.
Industria farmacéutica: Evalúa la dureza de comprimidos y la viscosidad de jarabes y geles.
Materiales y embalaje: Prueba la resistencia, elasticidad y cohesión de plásticos, papel y tejidos.